La Suprema Corte de los Estados Unidos volvió a rechazar la solicitud de una medida cautelar que levante las restricciones sobre funcionamiento de locales de culto.
Este pedido fue formulado por una iglesia de Nevada, donde se ha establecido un límite de aforo general para las iglesias de 50 feligreses, mientras que otros negocios seculares (particularmente, los casinos) tienen como límite el 50% del aforo.
A diferencia de la oportunidad anterior, no se han emitido votos por escrito en contra de otorgar la medida cautelar, sino únicamente tres votos discordantes.
En estos, la posición minoritaria enfatiza que, a su juicio, no es razonable considerar que acudir a una iglesia implique un riesgo mayor a la salud pública que a casinos, bolos y gimnasios y que los límites, sea que fuesen estrictos o laxos, deben ser iguales para todos.
Calvary Chapel Dayton Valley vs. Sisolak

