Bélgica: Delitos de ofensa contra la realeza son contrarios a la libertad de expresión

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Fachada de la Corte Constitucional de Bélgica.

La Corte Constitucional de Bélgica declaró que la criminalización de las ofensas contra la realeza (delitos de lesa majestad) es contraria a la libertad de expresión.

Un rapero fue condenado a un año de prisión por graves injurias contra la Corona española. Al encontrarse en Bélgica, España solicitó su extradición. Un requisito para ello es que la conducta por la que se le extradite sea criminalizada en ambos países.

En Bélgica, la ley del 6 de abril de 1847 sancionó los discursos, gritos o amenazas en agravio de la persona del Rey con pena privativa de libertad de entre seis meses y tres años, así como una multa de entre 300 y 3,000 francos. El Tribunal de Apelación de Gante solicita a la Corte Constitucional una interpretación prejudicial sobre si dicha norma es compatible con la Constitución belga y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

La Corte aprecia que la ley de 1847 constituye una injerencia a la libertad de expresión, pero persigue un objetivo legítimo: proteger la reputación del rey y, en su condición de Jefe de Estado, proteger la estabilidad del sistema constitucional.

No obstante ello, el rey y el sistema constitucional del Estado son materia de interés público y general, de modo que las opiniones críticas contra ellos sí se encuentran dentro de la protección de la libertad de expresión, salvo que inciten a la violencia o constituyan discurso de odio.

La Corte recuerda que el TEDH ha determinado que no se justifica otorgar una protección superior a la reputación de un Jefe de Estado que a la de cualquier otro ciudadano, incluso si el rey ocupa una posición de neutralidad política, particularmente si la protección especial se materializa a través de normas penales (Casos Pakdemirli vs. Turquía, Artun y Güvener vs. Turquía, Otegi Mondragon vs. España y Stern Taulats y Roura Capellera vs. España).

La Corte concluye que la ley de 1847 es desproporcionada respecto del objetivo legítimo que persigue y, por ende, es contraria a la libertad de expresión e incompatible con la Constitución belga y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Arrêt N° 157/2021

Estatua de león ubicado en el frontis del Palacio de Justicia de Lima, Perú.