La Suprema Corte del Reino Unido se pronunció sobre la carga de la prueba en casos de discriminación, determinando que corresponde al demandante acreditar el trato diferenciado y al demandado, acreditar la justificación de dicho trato.
Un nacional de Nigeria trabaja como cartero para el Royal Mail. Entre 2011 y 2015 postuló a más de 30 puestos técnicos y gerenciales sin éxito, de modo que demandó al Royal Mail por discriminación racial.
La Suprema Corte recuerda que, en asuntos de discriminación racial, la carga de la prueba tiene dos etapas distintas: primero, corresponde al demandante acreditar la existencia de un trato diferenciado; segundo, corresponde al denunciado acreditar la justificación de dicho trato, sin lo cual se presumirá una causa discriminatoria.
El demandante argumentó que una modificación de la redacción normativa ocurrida en el 2010 (que pasó de «cuando el demandante pruebe los hechos» a «si hay hechos con los que el tribunal pueda decidir») retiró la carga del demandante de acreditar el trato diferenciado; sin embargo, la Corte señala que los tribunales solamente pueden considerar los hechos reconocidos o probados, de modo que la carga de la prueba del demandante subsiste.
De igual manera, la Corte señala que los tribunales tienen amplia discreción para derivar inferencias negativas o rehusarse a hacerlo ante la ausencia de testigos o pruebas más contundentes. Ello debe ser visto caso por caso.
Por ello, la Corte considera que el análisis de los tribunales inferiores, que rechazaron la demanda por falta de pruebas sobre un trato diferenciado, es correcto.
[2021] UKSC 33

