El Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que Rusia vulneró la libertad religiosa de un ciudadano estadounidense sancionado por celebrar reuniones de estudio bíblico en su domicilio.
La Ley de Lucha contra el Terrorismo y Refuerzo de la Seguridad Pública de 2016 estableció que la labor misional, entendida como la actividad de una asociación religiosa para difundir información sobre su fe entre personas que no son sus miembros, no puede ser llevada a cabo en residencias privadas. Asimismo, la labor misional solo puede ser realizada por personas autorizadas por el órgano de gobierno de la asociación religiosa, la que debe a su vez encontrarse acreditada ante el Estado. El incumplimiento de estas disposiciones se sanciona con multas de entre 5,000 y 50,000 rublos y la posible expulsión.
Un ciudadano estadounidense con residencia permanente en Oryol, Rusia, solía organizar regularmente reuniones de oración y estudio bíblico en su domicilio por su fe cristiana bautista, invitando personalmente a sus conocidos y publicando invitaciones abiertas en boletines.
En 2016, la policía acudió a una de estas reuniones y, tras una breve investigación, se sancionó al peticionario con una multa de 40,000 rublos. Sus impugnaciones fueron rechazadas.
El Tribunal Europeo recuerda que difundir información sobre las propias creencias a quienes no las profesan es una actividad protegida por la libertad religiosa consagrada en el artículo 9 del Convenio Europeo, lo cual incluye el derecho a la labor misional individual y la predicación puerta a puerta.
El Tribunal observa que no existe prueba alguna de que el peticionario haya forzado a alguna persona a participar de sus reuniones contra su voluntad o que haya buscado incitar al odio, discriminación o intolerancia, de modo que no se verifica ningún método inapropiado de proselitismo.
El Tribunal estima que las prohibiciones fijadas por la Ley de Lucha contra el Terrorismo no presentan justificación, no responden a una necesidad social imperativa ni son necesarias en una sociedad democrática.
Por el contrario, esta regulación impide por completo que las personas se involucren en predicación individual, cercenando la libertad de manifestar las propias creencias con terceros. Este derecho no puede condicionarse a la aprobación administrativa, pues ello implicaría que el Estado pueda definir las creencias de las personas.
Asimismo, el Tribunal observa que la multa mínima por labor misional ilegal era seis veces mayor para extranjeros que para nacionales, agregándoles además la sanción de expulsión, sin que se justifique esta diferencia de trato.
Por ende, el Tribunal declara que el Estado ruso ha vulnerado los derechos a la libertad religiosa y a la igualdad y no discriminación y ordena pagar una reparación de 14,592 €.
Caso Ossewaarde vs. Rusia
TEDH: Rusia vulneró libertad religiosa al sancionar por celebrar reuniones de estudio bíblico en domicilio privado
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