El Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que Rumania vulneró la libertad de expresión de un juez que fue sancionado por publicaciones en redes sociales sobre asuntos de interés público.
El entonces juez del Tribunal del Condado Cluj es conocido a nivel nacional por participar en diversos debates. En enero de 2019, efectuó dos publicaciones en sus redes sociales, donde contaba con más de 50,000 seguidores, en las que criticó la credibilidad de las instituciones públicas y la liberación de reos peligrosos, llegando a proponer la intervención militar. Por ello, en mayo de 2019, el Consejo Superior de la Magistratura le impuso una multa por afectar la reputación de la judicatura y realizar comentarios indignos para un juez. Los tribunales rumanos ratificaron la sanción.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos recuerda que deben analizarse los diversos intereses en juego para verificar si la injerencia sobre la libertad de expresión fue necesaria para una sociedad democrática.
El Tribunal observa que la primera publicación se refirió a la separación de poderes y la necesidad de preservar la autonomía de las instituciones en un Estado democrático; mientras que la segunda se vinculó con reformas legislativas que afectan el sistema judicial.
Por tanto, el Tribunal considera que se abordaron asuntos de interés público, por lo que la injerencia sobre la libertad de expresión debe ser sometida a un escrutinio estricto, con un margen de apreciación estrecho.
El Tribunal recuerda que es esperable que los jueces se autolimiten al ejercer su libertad de expresión para evitar cuestionamientos a su autoridad e imparcialidad. Sin embargo, en este caso, las publicaciones no eran claramente ilegales, difamatorias ni constituían llamados al odio o a la violencia.
El Tribunal verifica además que no se empleó castigos menos severos (como una amonestación), sino que se impuso una sanción material, lo que genera un efecto disuasivo para que los jueces participen en debates públicos sobre la separación de los poderes y las reformas legislativas de los tribunales u otros asuntos que impactan sobre la indepedencia judicial.
El Tribunal agrega que la resolución sancionadora no identificó de qué manera las publicaciones atentan contra la dignidad y honor de la profesión judicial.
El Tribunal señala que los tribunales rumanos no analizaron con suficiente detenimiento el contexto de las publicaciones, la participación del juez en debates nacionales ni el efecto disuasivo que la sanción generaría. Al no haber justificado adecuadamente la injerencia sobre su libertad de expresión, el Tribunal concluye que se vulneró dicho derecho.
Por ende, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos declara que Rumania vulneró el derecho a la libertad de expresión. La determinación de dicha vulneración es, a juicio del Tribunal, reparación suficiente, sin perjuicio del reembolso de 5,232 € por gastos.
Tres jueces disienten y consideran que no hubo vulneración de la libertad de expresión pues el juez utilizó un lenguaje colorido y se refirió a asuntos que estaban siendo analizados por los tribunales en aquel momento.
Caso Danileţ vs. Rumania

