El Tribunal Europeo de Derechos Humanos declaró que Rumania vulneró el derecho al respeto de la vida privada y la prohibición de discriminación al rejuzgar y reducir la pena de oficiales rumanos que participaron del Holocausto.
En el marco de la Segunda Guerra Mundial, Rumania se alió con la Alemania nazi y aprobó legislación antisemita, con el resultado de miles de muertes y el desplazamiento forzado de una gran parte de la población. Tras el fin de la guerra, se juzgó a los responsables. Entre estos, se condenó a dos tenientes coroneles con 10 y 15 años de trabajos forzados, respectivamente, por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
En 1957, los casos de ambos oficiales fueron reexaminados, variando la imputación a actividad intensa contra la clase trabajadora y el movimiento revolucionario. Uno de ellos falleció en el ínterin y el otro fue condenado únicamente por contribuir a la creación de guetos y campos de concentración.
En la década de 1990, los casos de ambos oficiales fueron reabiertos y sus condenas fueron anuladas por la Corte Suprema rumana, bajo la consideración de que actuaron cumpliendo órdenes de deportación y no participaron en las masacres contra los judíos. Estos expedientes fueron mantenidos bajo secreto hasta 2016, cuando una organización judía logró acceder a ellos.
Dos judíos rumanos, sobrevivientes de las atrocidades de la guerra, alegan que la reapertura de los casos, las absoluciones y la falta de información constituyen una negativa de investigación y sanción a los responsables del Holocausto y daña su integridad psicológica como supervivientes de este.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos desestima la petición en lo referente a la vulneración del derecho a la prohibición de trato inhumano y degradante porque los hechos ocurrieron mucho antes de que entrara en vigor el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Sin embargo, el Tribunal observa sostuvo que las conclusiones de la Corte Suprema rumana en el sentido de que las acciones contra los judíos fueron ejecutadas solo por tropas alemanas van en contra de hechos históricos establecidos, buscan derivar la responsabilidad hacia otro Estado y constituyen elementos de negación y distorsión del Holocausto.
El Tribunal enfatiza que los Estados que experimentaron los horrores de la Segunda Guerra Mundial tienen una responsabilidad moral especial de distanciarse de las atrocidades masivas perpetradas por los nazis.
Adicionalmente, el Tribunal señala que se trata de un asunto de interés público, por lo que las autoridades nacionales debieron publicitar adecuadamente la reapertura de los casos y su resultado. El hecho de que los peticionarios tomasen conocimiento por otras vías agrava el sentimiento de vulnerabilidad y humillación.
Por ende, el Tribunal concluye que las reaperturas y absoluciones fueron excesivas, vulnerando Rumania el derecho al respeto a la vida privada y familiar, en relación con la prohibición de discriminación. En consecuencia, ordena el pago de 8,500 € por reembolso de gastos.
Caso Zăicescu y Fălticineanu vs. Rumania

