La Suprema Corte de los Estados Unidos ha declarado que la ley que prohíbe a la red social TikTok en dicho país no vulnera la libertad de expresión.
En abril de 2024, se emitió la Ley que protege a los estadounidenses de las aplicaciones controladas por adversarios extranjeros, la que prohibió a las empresas que operan en los Estados Unidos proveer servicios para la distribución, mantenimiento o actualización de la red social TikTok en tanto permanezca bajo control chino. Dicha prohibición entrará en vigor el 19 de enero de 2025.
TikTok mismo y un grupo de usuarios cuestionaron que dicha ley vulnera su libertad de expresión.
La Suprema Corte señala que no está claro que esta ley impacte directamente sobre la libertad de expresión, ya que no regula la conducta de los usuarios y afecta a las compañías solo a través del requisito de desinversión para dejar de estar bajo control chino.
No obstante, la Corte reconoce que una prohibición general de una plataforma con más de 170 millones de usuarios estadounidenses crea una carga relevante sobre su actividad de expresión, pero estima que una ley dirigida contra el control de una plataforma de comunicaciones por parte de un adversario extranjero difiere de la regulación que se suele someter al escrutinio estricto de constitucionalidad.
La Corte distingue entre regulaciones basadas en el contenido, que se dirigen al discurso en función de su contenido comunicativo, y regulaciones neutrales. Las primeras sólo pueden justificarse si se acredita que están adaptadas estrictamente para servir a intereses estatales imperiosos, mientras que las segundas son legítimas si promueven intereses públicos importantes no relacionados con la supresión de la libertad de expresión, siempre que no afecten dicha libertad más allá de lo necesario para promover tales intereses.
La Corte señala que las regulaciones basadas en el contenido son aquellas que se aplican a un discurso concreto debido al tema tratado o a la idea o mensaje expresados; o aquellas que, pese a ser neutras a simple vista, no pueden justificarse sin referencia al contenido de la expresión regulada o son adoptadas debido al desacuerdo del gobierno con el mensaje transmitido.
La Corte considera que la ley cuestionada es neutral respecto del contenido, ya que impone prohibiciones debido al control de un adversario extranjero, sin dirigirse a la expresión en función de su contenido. Por ende, el análisis de constitucionalidad debe someterse a un escrutinio intermedio.
La Corte considera que la ley cuestionada satisface este nivel de análisis, pues avanza un interés gubernamental importante no vinculado con la supresión de la libertad de expresión: prevenir que China utilice su control sobre la plataforma para capturar los datos personales de los usuarios estadounidenses.
La Corte agrega que, si bien los peticionarios proponen diversas alternativas, los medios empleados por el gobierno no son sustancialmente más amplios de lo necesario para satisfacer los intereses perseguidos, de modo que debe otorgarse flexibilidad al gobierno para diseñar soluciones regulatorias.
La Corte concluye que la ley cuestionada no vulnera el derecho a la libertad de expresión.
Dos jueces concurren en la decisión pero agregan observaciones adicionales: una jueza considera claro que el derecho a la libertad de expresión sí está involucrado directamente; otro juez precisa que el desarrollo de niveles de escrutinio puede complejizar la discusión en lugar de otorgar más certeza, pero considera que la ley cuestionada sirve al interés imperioso de prevenir que un Estado extranjero, calificado como adversario, recolecte información personal de decenas de millones de estadounidenses.
TikTok Inc. vs. Garland (24-656 / 24-657)

