La Corte Suprema de Rusia declaró al «movimiento social internacional LGBT» como una organización extremista y prohibió sus actividades en el territorio ruso.
El Ministerio de Justicia de Rusia solicitó a la Corte Suprema que reconociera al «movimiento social internacional LGBT» como organización extremista.
La Corte señala que el derecho de asociación y la libertad de actividad de las asociaciones no son absolutos y pueden ser limitados para proteger el sistema constitucional, la moralidad, la salud, los derechos e intereses legítimos de otras personas, la defensa y la seguridad del Estado.
La Corte observa que el movimiento social internacional LGBT surgió en los Estados Unidos en la década de 1960 y promueve como objetivos objetivos la lucha por los derechos de la comunidad LGBT, la lucha contra la discriminación y la violencia contra las personas LGBT, la prevención del VIH/SIDA y otras enfermedades.
Sin embargo, la Corte considera que, al hacer ello, el movimiento promueve en realidad la ideología de destruir los valores tradicionales de la familia. y el matrimonio, logrando la completa equivalencia moral de las relaciones sexuales no tradicionales con las tradicionales, la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, la posibilidad de adopción y crianza de hijos por parejas del mismo sexo, y la consolidación de su ideología en forma de derechos y libertades específicos de sus participantes.
La Corte indica que el movimiento tiene una estructura descentralizada y que, desde 2013, ha venido distorsionando la información sobre la situación de las personas que se identifican como LGBT en Rusia con el fin de atacar su imagen internacional.
La Corte considera que el movimiento social internacional LGBT es un mecanismo ideológico destructivo que amenaza la situación demográfica del país, contribuye a la autodestrucción de la sociedad y al debilitamiento de los lazos familiares, daña la salud moral de las personas e impone ideas que implican la negación de la dignidad y el valor de la vida humana.
La Corte señala que los participantes del movimiento llevan a cabo una extensa labor de agitación y propaganda para difundir esta ideología destructiva por redes sociales y medios de comunicación empleando signos psicológicos destinados a promover las relaciones homosexuales entre menores de edad e incitar el odio hacia quienes no apoyan las relaciones sexuales no tradicionales.
La Corte indica que la familia, la maternidad y la infancia en su comprensión tradicional requieren protección especial del Estado por representar aquellos valores que aseguran el cambio continuo de generaciones y el desarrollo del pueblo ruso. Es por ello que la ley comprende el matrimonio solo como la unión de un hombre y una mujer.
La Corte estima que la base unificadora del movimiento es una ideología ilegal destinada a destruir los fundamentos morales de la sociedad y fomentar el odio hacia los representantes de las instituciones gubernamentales.
Por ello, la Corte Suprema ampara el pedido del Ministerio de Justicia, reconoce al movimiento social internacional LGBT y sus unidades estructurales como extremistas y prohíbe sus actividades en el territorio ruso con eficacia inmediata.
Caso No. AKPI23-990s

